Nuestra historia
Todo empezó con una idea y muchas ganas de crear algo propio
Velmont Paris nació en 2024, en un momento en el que me encontraba desempleada y necesitaba encontrar un nuevo camino. Quería aspirar a algo que realmente me gustara, algo que pudiera construir desde cero y que, con el tiempo, pudiera convertirse en mucho más.
Así comenzó todo: haciendo velas en casa.
Al principio eran pequeños experimentos. Unos moldes, pequeñas muestras, un poco de material y muchas pruebas. No había una gran infraestructura ni un equipo detrás. Solo las ganas de aprender y descubrir hasta dónde podía llegar aquella primera idea.
Aprender desde cero
Crear las velas fue solo el principio. También tuve que aprender a construir todo lo que había detrás de una marca.
Empecé a crear la web sin tener conocimientos previos, aprendiendo de manera completamente autodidacta. Investigué, probé, me equivoqué, cambié cosas y volví a empezar muchas veces.
Poco a poco, aquella primera web fue tomando forma. Y lo mismo ocurrió con los productos, la imagen de la marca y la manera de presentar cada pedido.
Lo que comenzó con unos pocos materiales y unas primeras pruebas en casa fue convirtiéndose, paso a paso, en el proyecto que es hoy Velmont Paris.
De una pequeña idea a lo que somos hoy
El camino hasta aquí ha sido un proceso constante de aprendizaje y evolución.
Cada producto, cada cambio en la web y cada pedido preparado han formado parte de ese crecimiento. Detrás de lo que hoy ves en Velmont Paris hay muchas horas de trabajo, investigación y aprendizaje por mi cuenta.
Y aunque la marca ha evolucionado mucho desde aquel primer día, hay algo que no ha cambiado: las ganas de seguir creando y de hacer las cosas con cuidado.
Y esto es solo el principio
Velmont Paris sigue creciendo y evolucionando, pero quiero mantener siempre la esencia con la que empezó: crear productos que me gusten, cuidar cada detalle y construir una marca de la que sentirme orgullosa.
Porque lo que comenzó en 2024 como una pequeña idea en casa se ha convertido en algo mucho más grande.
Y todavía queda mucho por construir.